Rigo Mena: Malabarista del béisbol

Nicaragua Al Día

Por: Oscar Mejía Velásquez

A “Rigo Mena” se le conoce como el maestro del malabarismo de las paradas cortas.  Se destacaba con esta habilidad cada vez que iba detrás de una pelota que era conectada por un bateador que se perfilaba peligrosamente para irse a los jardines pero como un trueno que eclipsaba aparecía para realizar jugadas espectaculares.

Rigoberto Martínez Murillo conocido en el ámbito del béisbol como “Rigo Mena”, nació en Managua el 29 de octubre de 1942. Surge producto de una confusión, ya que la afición erróneamente creía que su tío, el gran pelotero del “CINCO ESTRELLAS”, Daniel Mena, era su hermano. En el año 1957 a la edad de 15 años, se inició en el Beisbol Amateur como campo corto con el equipo “SAN CARLOS”.  En los siguientes dos años jugó para el equipo “CABO MEJÍA”, siendo su manager el legendario Stanley Cayasso.

Sus primeros pasos dentro del béisbol los dio en el equipo de su barrio, llamado La Suspensión, de categoría Infantil dirigido por Héctor Cano, quien luego pasó a dirigir equipos de Primera División, como el “Pellas”, con el que ganó el campeonato del Pacífico. Luego pasó a formar parte del equipo “Hasbani” de pequeñas ligas, el cual hacía sus entrenamientos en los cuadros de “La Salle”, o sea, de donde hoy queda Radio Sandino un poco hacia el este.

Estando aún muy chavalo, con el “Hasbani” viajó a El Salvador, en donde los aficionados de aquel país quedaron admirados de la calidad de fildeo de aquel chiquitín, pidiéndole que les dijera cómo hacía para recoger batazos con tanta facilidad. Luego pasó a formar parte del equipo “San Carlos”, dirigido y patrocinado por ese “Gran Quijote” del béisbol, Carlos Cuarezma.

Del “San Carlos” pasó Mena a integrar el equipo “Cabo Mejía”, con el que jugó dos años, y por su calidad fue escogido, primero para integrar la Selección que representó a Nicaragua en los Juegos Centroamericanos en Guatemala, en donde ganó el campeonato de bateo, y después para viajar en 1959 a Chicago, a los Juegos Panamericanos.

Ésta fue toda la actuación de Rigo dentro del béisbol  Amateur, a su regreso de Chicago fue firmado de inmediato por el equipo Cinco Estrellas, de la Liga Profesional, que en su primera etapa se encontraba en plena efervescencia. De ahí en adelante Rigo comenzó a encumbrarse dentro del juego de pelota, y el conjunto de Grandes Ligas, Tigres de Detroit, lo firmó con el ánimo de buscar un digno sustituto de Harvey Kuuen, quien se había ido del equipo, y Chico Fernández, quien había llegado en sustitución, no había hecho un gran papel. Los Tigres, por ese entonces no tenían en sus sucursales prospectos de calidad y Rigo era la gran esperanza.

Estuvo jugando en varios equipos de las Ligas Menores y desde que llegó a clase “B”, que fue la categoría que le asignaron al firmarlo, estuvo con el Duloch, el Jacksonville, el Decatur, y en la liga de Carolina de clase “A”, tomó parte en el Juego de Estrellas.

La rutina diaria de este gran pelotero que dejo huellas profundas en la pelota mexicana es un individuo normal, camina tres veces a la semana  de su casa de habitación que se ubica cerca del puente de la Reynaga hacia la rotonda la virgen a su regreso corriendo, esta actividad la realiza cercana a las 4 am de madrugada, primero por salud,  segundo porque mantiene firme la idea que todo hombre que pretende enseñar pelota caliente debe estar en forma y no pasado de libras como muchos que son parte de los equipo de primera división, solo me imagino que autoridad moral tienen para exigir condiciones físicas.

Es ciudadano norteamericano, pasó alejado de Nicaragua 38 años estableciéndose en Estados Unidos, trabajando fuertemente con el objetivo de cumplir ciertos proyectos que tenía en mente como la construcción de su casa, manutención de su familia, sobrevivir a las dificultades de la vida. Recibe una pensión mensual de los Estados Unidos que ayuda para pagar todos los gastos básicos de una casa y  ciertos antojos.

En Estados Unidos laboró en un supermercado, siendo en un personaje atractivo para quienes conocían de su trayectoria. “En muchas ocasiones en el trabajo me buscaban para conversar porque muchas personas me preguntaban de mi carrera en el béisbol, debía cuidarme para no ser objeto de llamado de atención de parte de mis jefes” manifestó don Rigo.

En la actualidad envío curriculum a la franquicia de los Dantos, se encuentra esperando una respuesta positiva de cualquier cargo, pero prefiere desempeñar la función de entrenador, desea instruir, adiestrar a jóvenes, constantemente se encuentra observando desde su aparato televisivo que existen mucha deficiencia custodiando la posición del short stop.

Entre sus mejores amigos de antaño se encuentran José Avellán del equipo Rivas y Heberto Portobanco ex dirigente del Granada y de la Selección Nacional. Portobanco coincidió en un Campeonato Mundial en Italia 1979, como coach y entrenador. Para Mena los mejores timoneles del país en su historia son Portobanco y Noel Areas, que tenían dos cualidades, buenas personas y amplios conocedores lo que les convierten en grandes profesionales del deporte rey.

Una de las anécdotas que vivió Rigo Mena a lo largo de su carrera fue la del premio que se otorgaban al mejor jugador de cada partido, la mayoría de estos estímulos eran de la casa comercial Hombre Menen siempre eran para este tímido personaje, pero por su humildad nunca iba retirarlo.

No le gusta figurar, es una persona  que desea estar apartado de los medios de comunicación desde que era toletero, son pocas las ocasiones que brindo una entrevista, tengo amigos ligados a los medios pero siempre respondo que no cada vez que me  invitan, se mantiene al margen. “Tenía que abrir espacio a los periodistas deportivos cuando fui manager, era una obligación dar la cara a los medios pero mientras tanto no lo  hacía por mi sencillez.

Prefiere la pelota que se jugaba antes, existía más entrega, responsabilidad, dedicación, no importaba el salario, el objetivo era cumplir con el ego particular de ser un buen pelotero, en esa época no se pagaba bien, un nacional percibía 4 mil córdobas y un extranjero alrededor de mil dólares.  Ahora lo primero que preguntan es cuando  vas a pagar, no les interesa rendir al  máximo, no tienen vergüenza deportiva, todavía hay jugadores que están más pendiente de las graderías que del juego.

Se siente que cumplió con una meta, actuar con un buen comportamiento, intachable en su manera de tratar a todos lo que involucran en el béisbol, por eso se siente contento con su accionar y camina feliz porque todo los aficionados tienen grandes recuerdos como fue y como es, eso lo mantiene tranquilo.

A medida que transcurre la entrevista siempre mantuvo su buen humor, en ese momento se acuerda de una acción fuerte que le sucedió en México, un corredor que iba rumbo a la segunda almohadilla anhelaba romper una jugada de doble play, levantó sus zapatos de uñas metálicas provocándole una herida profunda en su nariz, pero en el próximo juego que se vieron las caras, en otra jugada igual estrelló la pelota en el rostro donde no fue señalado  porque era parte del desafío, la manera de tirar la bola es por debajo del brazo.

Fue puntual al manifestar que la Liga Profesional actual no tiene calidad, muchos de los extranjeros que son firmados son mediocres, solo llegan para cobrar, es lamentable que todavía sigan cometiendo los mismos errores, no era como antes, los que venían de afuera lo hacían porque era la antesala de las Grandes Ligas.

Lamenta que ninguno de sus dos hijos varones siguiera sus pasos, tiene las esperanzas depositadas en un nieto que vive en Estados Unidos, que tiene talento y todo indica que sigue en ese camino probablemente triunfe.

Todavía no conoce las nuevas instalaciones Dennis Martínez, solo lo ha visto por televisión, no es de los que visita continuamente los estadios, periódicamente asiste para ver softball, mayor “A” a San Luis. Es la única forma que pueda moverse a ver béisbol, un lugar cercano a su casa, se divierte pero tiene una tarea pendiente, ir al nuevo coloso que se ha convertido en una sensación.

Es primo hermano de la primera dama de la republica Rosario Murillo, no la conoce personalmente, pero no pierde las esperanzas de poder platicar con ella, no para pedirle, simplemente para dialogar sobre el parentesco. La mamá de Rigo Mena se llamaba Matilde Murillo hermano del papá de doña Rosario Teódulo Murillo.

Es un tipo que siempre fue cauteloso en cuanto a las fiestas, le ha gustado bailar, divertirse, la fama nunca incidió negativamente pudo sortearla con todos los vicios que conlleva ser un jugador. Una de sus distracciones es bailar al lugar de entretenimiento llamado  Ateneo los domingos que frecuenta con su esposa. “No soy un experto del baile, pero me defiendo, es una manera de liberarme del quehacer diario, es un buen ejercicio” comentaba en una segunda planta de su casa sentado en una silla mecedora, con un rostro fresco de una personalidad que se mantiene con un espíritu joven.

El béisbol le ha dejado diversas cosas positivas, aunque es injusto cuando se convierte en un vieja gloria, siempre se queda en el olvido, terminan sus días en la calamidad, quizás se genere un proyecto de ley para asegurar el futuro del jugador.

* Recopilación informática fue tomada del salón de la fama.

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